Nacido en Málaga en 1958, es Maestro, en las especialidades de Ciencias Sociales y Música, y Licenciado en Historia Contemporánea por la Universidad de Málaga. Trabajó en distintos colegios públicos de la provincia, consiguiendo en 1986 la plaza de Coordinador del Gabinete Pedagógico de Bellas Artes de Málaga, que desempeñó durante 22 años. En los últimos años ha ejercido su magisterio en la Educación Permanente de Adultos y ha sido Profesor Colaborador Honorífico de la Facultad de Ciencias de la Educación de la Universidad de Málaga.
Sus numerosas publicaciones recogidas en libros y artículos están principalmente centradas en la difusión y la didáctica del Patrimonio Histórico de Málaga y a los principales conjuntos y bienes culturales arqueológicos y monumentales de la provincia. Desde hace más de una década se ha dedicado a la investigación de la estampa en Málaga y en Andalucía.
Hermano de la Cofradía de la Cena y la Congregación de San Federico (Madrid), ingresó en la Archicofradía de los Dolores en el año 2000, ocupando el puesto de archivero desde 2006. Le fue otorgado el Escudo de Oro de la Corporación en el año 2009.
José Beltrán Aragoneses (Madrid, 1980) es, en la actualidad, nuevo director de la revista Vida Nueva, que edita PPC. Ha sido redactor jefe de Sociedad y Religión del diario La Razón, donde ha desarrollado su actividad periodística en los últimos diez años.
Licenciado en Periodismo por la Universidad Complutense de Madrid, ha trabajado también en Telemadrid y Antena 3. Su andadura en la información religiosa arrancó en las revistas Ecclesia y Vida Nueva y actualmente es también colaborador de Misioneros del Tercer Milenio, editada por Obras Misionales Pontificias.
Además de las tareas de dirección de Vida Nueva, José Beltrán es el gerente global de Publicaciones Periódicas de PPC, realizando una labor de coordinación de las revistas en Colombia, México y Argentina.
Alfonso Crespo Hidalgo fue ordenado sacerdote en 1975, en Córdoba, aunque será de la mano del obispo D. Ramón Buxarráis Ventura cuando recale en la Diócesis de Málaga en el año 1986. Es licenciado en Teología Espiritual por el Instituto de Espiritualidad de la Pontificia Facultad Teológica del Teresianum y licenciado en Teología Moral por la Universidad Pontificia Gregoriana.
Tras su paso por parroquias en los distritos de Palma-Palmilla y Carretera de Cádiz, en la actualidad es párroco de San Pedro Apóstol, en El Perchel, consiliario de la Archicofradía Sacramental de la Expiración y capellán del Centro de Acogida de Menores ‘Ciudad de los Niños’, que regentan los Hermanos Obreros de María.
Además, durante siete años, de 1992 a 1999 fue secretario general-canciller del Obispado; a partir de ese año, y hasta 2005 desempeñó el puesto de Vicario General de la Diócesis, con D. Antonio Dorado Soto como obispo. En 2015, el papa Francisco le nombró Misionero con motivo del Año Santo Extraordinario de la Misericordia.
Pedro Alarcón es docente, creador digital y gestor cultural. Es el fundador y mantenedor del espacio cultural Casa Sostoa. En la Archicofradía de los Dolores realiza el diseño gráfico de la Hoja Informativa y el Boletín, además de realizar diseños artísticos para algunas piezas (Cruz Alzada) y orlas de convocatorias.
Es licenciado en Geografía e Historia con Premio Extraordinario fin de carrera (1980) y Doctor en Historia Contemporánea (1985). Ha sido profesor de Enseñanza Secundaria y profesor asociado de Historia Económica en la UMA.
Ha desarrollado una amplia labor investigadora con más de setenta libros y un centenar de artículos, sobre la religiosidad popular y sobre la Historia social y política de Andalucía en general y de Málaga en particular durante los siglos XVIII y XIX. Es un investigador incansable de la Semana Santa malagueña, siendo hermano de la Congregación de Mena y de la Archicofradía de los Dolores de San Juan.
Ha pertenecido a la Comisión Diocesana del Patrimonio Artístico y ha sido director del Museo del Patrimonio Municipal.
En la actualidad es director del Museo Revello de Toro, desde su fundación en 2010 y miembro de la Real Academia de Bellas Artes de San Telmo en la cual ingresó en 2011.
En 1985, se incorpora Salvador Aguilar al taller del bordador Manuel Mendoza como diseñador de cabecera, permaneciendo
hasta hoy como ejecutor de la mayoría de las trazas de los trabajos realizados por el taller. Aguilar, que se inició en Bellas Artes en la
escuela de Artes aplicadas y oficios durante unos años, también ha dibujado diseños para otras disciplinas como la orfebrería, talla en
madera, cartelería, convocatorias de cultos, ilustrador de publicaciones cofrades… aunque sus mejores dibujos han sido enfocados
a la disciplina del bordado, interpretados a la perfección por Manuel Mendoza.
El madrileño Lorenzo Sánchez Mansilla, aunque no alcanza la calidad técnica de las grandes figuras del grabado de su época, realizó una variada obra a finales del siglo XVIII: estampa religiosa, diversos retratos de nobles, miembros de la familia de Carlos IV y del propio monarca; aunque destacará especialmente como grabador de letra, interviniendo en la realización de varios libros de caligrafía y paleografía. Un dato oscuro de su biografía fue la falsificación del sello de un título de medicina, por la que recibió condena a 6 años de presidio en 1769, aunque poco después sería indultado (Campos, 1999: 182). Para Málaga realizó también el escudo del Colegio de Abogados en 1776.
Fernando Ortiz fue el escultor más importante de la Málaga del siglo XVIII. Formado en un taller local, en 1756 viaja a Madrid para trabajar en las obras del Palacio Real bajo la dirección del escultor Juan Domingo Olivieri. En la capital será nombrado Académico de Mérito por la Escultura de la Real Academia de San Fernando y recibirá el encargo como perito para inspeccionar las canteras de Andalucía en busca de materiales para las obras del Palacio. Su vivienda-taller se sitúa en Málaga en la calle Madre de Dios esquina con la plaza de la Merced. Fallece en 1771, siendo enterrado en la bóveda de la Capilla del Santísimo de la iglesia de Santiago.
Realizó también dibujos para grabados como el de la estampa "La aparición de la Virgen de la Victoria a San Francisco de Paula", grabado por Manuel Monfort en 1757, y "La fundación de la Orden de Servitas" grabado por Sánchez Mansilla en 1767.